Variabilidad genética neutra del cromosoma Y de rumiantes domésticos

  1. Pérez Pardal, Lucía
Dirixida por:
  1. Félix Goyache Goñi Director
  2. Luis J. Royo Martín Director

Universidade de defensa: Universidade de Santiago de Compostela

Fecha de defensa: 26 de novembro de 2010

Tribunal:
  1. Carles Vilà Arbonès Presidente/a
  2. Carmen Bouza Fernández Secretaria
  3. Juan P. Gutiérrez García Vogal
  4. Albano Gonçalo Beja Pereira Vogal
  5. Catarina Ginja Vogal

Tipo: Tese

Resumo

El estudio del cromosoma Y junto con el estudio del ADN mitocondrial permite inferir los procesos genéticos poblacionales determinados por el sexo. En este trabajo, se han aplicado técnicas genéticas en ADN de ganado bovino para establecer cuestiones sobre el origen de los linajes paternos y la filogeografía masculina de B. taurus y B. indicus. Se usaron polimorfismos de nucleótido simple (SNP), que permitieron definir un total de 3 linajes en el cromosoma Y bovino. En B. taurus se describieron los linajes Y1 e Y2, mientras que en B. indicus se definió el linaje Y3. El objetivo de este trabajo es aclarar la existencia de estos tres linajes y la herramienta elegida para resolver esa cuestión fueron los microsatélites específicos del cromosoma Y. Se testaron un total de 44 marcadores en muestras de cebú y toro para determinar polimorfismo, compatibilidad paterno-filial y genotipado repetitivo con el fin de establecer su uso para la evaluación de la variabilidad del cromosoma Y. Los microsatélites Y específicos sumados a los SNP previamente descritos incrementaron la resolución analítica, esto ha permitido diferenciar dos subfamilias en el linaje Y2, una de ellas restringida al continente africano, mientras que la otra familia se encuentra tanto en Asia como en Europa. El uso de nuevas herramientas, los microsatélites multilocus o IMM, permiten incrementar la resolución de los estudios de filogenia del cromosoma Y bovino. Estos marcadores amplifican numerosas bandas de distintos tamaños a partir de una sola PCR hecha con una sola pareja de cebadores. Se testaron cinco IMM, de los cuales solo dos cumplimentaban los criterios fijados de polimorfismo (presencia o ausencia de una banda amplificada), compatibilidad paterno-filial, genotipado repetitivo y repetibilidad. El uso de los IMM confirma los hallazgos descritos por los SNP y además se vio que presentaban una mayor resolución. Su uso permite identificar una subfamilia dentro del linaje Y2 en toros, este grupo lo forman muestras del norte de Italia, norte de Europa, Mongolia y Japón. Este nuevo grupo podría reflejar eventos de introgresión de B. primigenius en el ganado doméstico de un modo similar reflejado en el haplogrupo Q identificado en el ADN mitocondrial. Además los IMM confirman la existencia de la subfamilia Y2 restringida al continente africano. La interpretación conjunta de todos los trabajos presentados en esta Memoria sugieren: 1) la introgresión de machos de uro en los rebaños domésticos, 2) una presunta domesticación de ganado en África que podría haber incluido animales salvajes Y2, y 3) la alta similitud genética en el cebú apoya un solo evento de domesticación en B. indicus. La falta de muestras procedentes de Oriente Próximo (el único centro de domesticación taurino descrito hasta el momento) no permite verificar si el linaje Y1 se originó a partir del reclutamiento de individuos de B. primigenius después de la domesticación, o si el Y1 estaba ya presente en el pool genético domesticado. En conjunto hay una necesidad de ampliar el muestreo así como el desarrollo y caracterización de marcadores Y específicos que permitan refinar los estudios filogenéticos realizados hasta el momento por la vía masculina. Una cuestión que resulta interesante es el hecho de que los resultados obtenidos con los IMM son consistentes con la historia genética dibujada por los análisis del ADN mitocondrial. Esta cuestión resulta llamativa, ya que en otras especies como oveja o cabra, la información obtenida por la vía masculina muestra un escenario diferente a la obtenida por la vía femenina. La falta de coincidencia entre información genética entre machos y hembras se explica asumiendo que la domesticación y la posterior dispersión fue diferente para cada uno de los sexos. El ganado vacuno presenta una capacidad de dispersión baja, por lo que su dispersión, después de la domesticación, fue muy lenta y probablemente dependiente del manejo del hombre. En esas condiciones la huella genética tanto en machos como en hembras será similar